Deeksha. Milagros a nuestra disposición.

El último día del proceso de 21 días en la India, el director de la Oneness University, Ananda Giri, nos dirigió unas palabras para resumir de manera sencilla, el viaje espiritual de estos días. Mi mayor realización vino cuando dijo… que el trabajo del Deeksha se podía definir con tres pasos: Uno, invocar a la divinidad. Dos, tener la consciencia. Tres, compartir. En ese momento hubo tal claridad en mí que intentaré resumir con palabras.

1.      Invocación de la divinidad: Aunque no estemos conscientes, la divinidad es parte de nuestra naturaleza y siempre está dispuesta a asistirnos, aprovechando cualquier apertura que tengamos para golpearnos con su iluminación. Al invocar a la divinidad desde nuestra elección consciente, estamos abriéndonos a todas las posibilidades de ayuda que nos puede brindar. Si no estamos abiertos, así baje Dios Padre ante nosotros, no vamos a tener la apertura para recibir los mensajes.

2.      La consciencia es esa claridad interior, es esa barrera que cae, es el paso necesario para crecer, es la observación clara y sencilla de lo que sucede en el interior y como se refleja al exterior, es el contacto directo con la realidad sin intervención del ego. Es ese “ahora me doy cuenta” que expresamos con tanto alivio, como un peso que quitamos de nuestros hombros.

3.      El compartir es una manera de hacer disponible en el otro esta realización, es comunicar y expresar, desde nuestro ser, nuestra transformación y abrir la posibilidad para el otro que nos escucha, de tener esta apertura espiritual y conocerse a sí mismo. Es inspirar, conmover y motivar en una comunicación de ser a ser.

Por lo tanto, y siguiendo estos pasos, es que quiero compartir la experiencia del fin de semana con todos ustedes.

Mi sobrino nació la mañana de este sábado pasado, es el 2º hijo de mi hermano y todo salió a pedir de boca. Por haber sido cesárea, el bebé estuvo en incubadora por un tiempo para tenerlo en observación. En la tarde del mismo sábado, los doctores nos informaron que el bebé no podía respirar bien a causa de una bola de aire atrapada en un pulmón, y que había muchas probabilidades de una cirugía. Le hicieron estudios, y a excepción de la bolita en el pulmón, el bebé parecía estar perfectamente de salud.

Los momentos que pasan entre la noticia y la cirugía fueron de mucha angustia para toda la familia. En la espera es difícil aceptar la realidad sin miedos y sin juicios. Finalmente por idea de mi mamá, nos decidimos hacer una oración dentro de un círculo de energía para pedir por la sanación del bebé. La resistencia de algunas personas no se hizo esperar, entre ellas mi papá, que no quería aceptar la realidad expresando su miedo con enojo y quejándose conmigo de que la doctora le faltaba tacto para comunicar la noticia. Sin querer discutir, les dije que uniéramos manos y cerráramos los ojos. Lo que pasó a continuación fue un viaje desde el corazón de todos hasta el bebé, visualizando que el absceso de su pulmón disminuía hasta ser reabsorbido por completo. Después hablé con Jesús y mi sorpresa fue saber que antes de que todos le pidiéramos que nos asistiera, Él ya estaba con el bebé. En ese momento supe de inmediato que lo que fuera, operación o no, el bebé iba a estar bien… y tuve fe, una fe sin expectativas sino certeza, una fe no con miedo sino de compasión, una fe no de incertidumbre, sino de gratitud. La oración fue muy emotiva y está por demás decir cómo terminamos todos.

Tranquilos y con el sentimiento todavía en el corazón, esperamos por las siguientes noticias. Al final del día la doctora llegó con los resultados. El absceso seguía presente, y la operación era 100% segura que se iría a efectuar el domingo.

El domingo por la tarde, la noticia fue que el bebé seguiría en observación, la operación iba a esperar, porque la bola había disminuido en su tamaño… el lunes por la mañana, el tamaño era de un 25% de lo que había sido. El veredicto: No habría operación y el bebé podía ser dado de alta al día siguiente, junto con su familia. Los médicos estaban asombrados.

 image_1011

Con esta nueva consciencia del poder de la oración es que les comparto a ustedes estos momentos en contacto con la divinidad. Es algo que no se puede expresar con palabras, solo a través de la realización de la experiencia de estar frente a un maestro como Ananda Giri, o ante la presencia (remota) de Bhagavan, es que podemos seguir creciendo y conociendo el único medio para llegar a Dios: nosotros mismos.

Namasté.

~ by premanandi on 20 November 2008.

Leave a Reply